El tiempo de cambio depende de lo que hayas fabricado antes
En impresión, pasar de un trabajo a otro no siempre requiere la misma preparación. Una transición de colores claros a oscuros puede necesitar menos limpieza que el recorrido inverso: volver de una tinta oscura a una clara puede exigir un lavado más profundo de tinteros, anilox y circuitos.
Por eso, asignar un único tiempo de cambio a todas las órdenes deja fuera una parte importante de la secuenciación: importa tanto el trabajo que empieza como el que acaba de terminar.
El formato también influye. Las variaciones de ancho, gramaje o micraje pueden requerir ajustes de proceso que conviene tener en cuenta al organizar las campañas.
Son los tiempos de preparación dependientes de la secuencia. Contemplarlos permite agrupar trabajos compatibles y evitar transiciones innecesarias, sin perder de vista las fechas de entrega.


