Fabricar antes puede dejar menos vida útil para el cliente.
Un lote puede estar disponible y no servir para el pedido que quieres preparar. La fecha de caducidad y la vida útil que el cliente exige a la recepción también condicionan la asignación.
Con los intermedios ocurre algo parecido: una masa, una salsa o un granel no pueden esperar indefinidamente a que quede libre la envasadora. Los tiempos mínimos de reposo y los máximos de retención deben aparecer en la ruta, cuando el proceso los requiera.
Adelantar producción solo ayuda si el lote sigue siendo utilizable cuando llega su siguiente operación o su entrega.
Dos ventanas que deben encajar con el programa. Límites definidos por producto y proceso; ejemplo sin tiempos medidos.


